Las invernaderos semi-cerrados de Richel Group: soluciones a medida para una producción sana y sostenible, sin pesticidas, que ahorra recursos y maximiza los rendimientos.
Las ventajas de los invernaderos semi-cerrados de Richel Group:
Los invernaderos Richel pueden funcionar según diferentes modos de gestión del clima, para responder a las necesidades específicas de los clientes según su zona geográfica, su cultivo y la estacionalidad.
El aire exterior se aspira hacia la cámara climática y luego se distribuye dentro del invernadero a través de ventiladores. Este aire puede ser enfriado o calentado según sea necesario antes de salir por las ventanas del techo.
El aire interior del invernadero se recicla. Aspirado hacia la cámara climática, luego se calienta, enfría o deshumidifica antes de ser redistribuido en el invernadero.
Una mezcla de los dos modos anteriores permite regular de manera precisa la temperatura y la humedad, combinando aire interior y exterior. En verano, el sistema funciona principalmente en modo abierto, asegurando un enfriamiento eficiente mientras protege el invernadero contra los insectos. En invierno, pasa al modo semi-cerrado, ofreciendo una gestión óptima de la deshumidificación y el calor, para mantener un clima favorable para los cultivos.
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Gracias a nuestro Departamento de Estudios integrado, ofrecemos soluciones a medida que responden a las necesidades específicas de cada productor. Nuestros ingenieros realizan para cada proyecto un estudio climático y aerodinámico para dimensionar con precisión los ventiladores y los conductos de distribución de aire. Esto permite una circulación de aire óptima en el invernadero, asegurando condiciones de cultivo ideales. También realizan un estudio térmico con cálculos personalizados para garantizar un enfriamiento y una deshumidificación eficaces.
Estos rendimientos se refuerzan con nuestras innovaciones patentadas, que optimizan el flujo de aire y su distribución. La Virole, un rectificador de flujo de aire colocado en la salida de los ventiladores, asegura una difusión homogénea. El Conducto Richel, por su parte, garantiza una uniformidad perfecta en la distribución del aire a lo largo de todo el invernadero. Estas tecnologías mejoran tanto la eficiencia energética como el crecimiento de los cultivos.
Nuestros invernaderos semi-cerrados están disponibles en diferentes modelos, para adaptarse a las necesidades locales y a los requisitos específicos de los productores, ya sea en plástico o en vidrio.
Soluciones a medida para una gestión climática óptima, con ahorro de energía y rendimientos aumentados.
Los invernaderos semi-cerrados son, sin lugar a dudas, el futuro de la agricultura moderna y sostenible. Al integrar tecnologías de vanguardia para el ahorro de energía, la gestión del agua, la deshumidificación y el enfriamiento adiabático, ofrecen un entorno de cultivo óptimo mientras reducen la huella ambiental. Gracias a soluciones flexibles como las ofrecidas por Richel Group, los agricultores pueden elegir entre invernaderos de plástico o de vidrio, según sus necesidades, maximizando su productividad. Con un enfoque innovador como el «Plant Empowerment», estos invernaderos permiten conciliar la agricultura intensiva y el respeto por el medio ambiente, ofreciendo una alternativa prometedora para alimentar de manera sostenible a la población mundial.